Wadi ShabWadi Shab

Imagínate un escenario donde el agua sea la protagonista y donde el color turquesa se combine con el dorado de la arena del desierto. Piensa en un escenario en el que los cañones, las cascadas, las pozas te inviten a bañarte en un clima cálido. Así son los wadi en Omán, cauces de ríos que llenan de vida los áridos desiertos.

Wadi Bani Khalid y Wadi Shab son posiblemente los cauces o cañones más impresionantes de Omán, y por que no, del mundo, ya que hay pocos lugares donde la naturaleza sea tan caprichosa. Un vergel, un oasis que hace que todos los que lo visiten salgan con una sonrisa.

Wadi Bani Khalid y Wadi Shab

Estábamos en temporada seca, en pleno mes de enero. Era temporada baja y teníamos una seria duda. ¿Wadi Bani Khalid y Wadi Shab estarían secos?. Una duda con fundamento, ya que después de más de 8 días, salvo el mar en Masira, poca agua habíamos visto. A parte, por la zona de Jebel Shams, en Wadi Bani Awf nos adentramos en otro cañón y poca, muy poca agua vimos, por lo que escasas esperanzas teníamos de cara a disfrutar de dos de las maravillas de Omán.

Wadi Tani
Wadi Tani
Wadi Shab
Wadi Shab

Pero todo gran viaje tiene su recompensa, y aunque no estuvieran a su máxima capacidad, la alegría se apoderó de nosotros al comprobar como corría el agua en esos cañones, posibilitando el bañarse y adentrarse cañón adentro por esas aguas cristalinas que han dado tanta fama a Omán.

Wadi Bani Khalid

Después de recorrer una serpenteante carretera y subir un pequeño puerto de montaña llegamos al parking de Wadi Bani Khalid, un parking que estaba a la mitad de su capacidad y que ya nos indicaba una cosa, si hay coches, hay agua.

Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid

Junto al parking había un estrecho canal donde corría el agua rápidamente, pero justo al lado del palmeral estaba el cauce de un río seco. Seguramente ese cauce en verano estaría a rebosar de agua, pero enero parece que no era el caso. Después de recorrer como 500m es escenario cambió y llegamos a una gran “piscina” donde había un restaurante y un puente para cruzar al otro lado del cañón. Habíamos llegado a Wadi Bani Khalid, comenzamos a tocar el paraíso.

Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid

La ansiedad y las ganas de bañarte deben venir de serie en un lugar como esté, ya que el paisaje es tan bonito y el agua tan transparente que dan ganas de bañarte en la primera piscina, sin casi adentrarse en el cañón.

Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid

En Wadi Habi Khalid es fácil encontrar gente saltando desde las alturas a las decenas de pozas que surcan este lugar pintoresco lugar, algo que sin pestañear hicimos :).

Recomendamos adentrarse al cañón y recorrer el cañón nadando y buceando hasta la gran piscina. Un recorrido único y que hará que saltes y nades entre pozas y cascadas

Wadi Shab

Para nosotros Wadi Shab se define en una sola palabra, brutal. Si Wadi Bani Khalid nos pareció espectacular, Wadi Shab nos dejó sin palabras.

Aunque parezca mentira Wadi Shab comienza literalmente desde debajo de un puente, ya que aunque acaba en el mar el coche se deja bajo un puente para tomar una pequeña barca (1 OMR ida y vuelta) para tomar el sendero que se adentra por Wadi Shab.

Wadi Shab

Wadi Shab

Después de recorrer un kilómetro comenzamos a ver grandes pozas de agua, pozas estancadas y donde apenas el agua corría debido a la estación seca. Lo extraño era que no había gente, por lo que decidimos seguir andando siguiendo el cañón y el curso del río.

Pasado otro kilómetro llegamos a lo que podemos denominar el edén de los wadi, ya que el agua brotaba sin parar y nos llamaba para poder descubrir el cañón nadando entre su aguas.

Wadi Shab

Wadi Shab
Wadi Shab

Recorrimos a nado como 500 metros. En algún caso cubría por la cintura en otros casos podría cubrir varios metros, pero siempre con el agua transparente y ese color turquesa que se ve potenciado cada vez que entraban los rayos de sol.

Wadi Shab
Wadi Shab
Wadi Shab
Wadi Shab

Hay que tener en cuenta que hay zonas donde Wadi Shab es muy estrecho y apenas entra el sol, por lo que cuando más vertical esté, más iluminación y más bonito se verá. Hay una cueva espectacular donde hay que bucear un poco para poder disfrutar de ella. Dentro de la cueva hay una cuerda para poder escalarla y acceder a otro nivel de las pozas. Os podéis imaginar, esto es una maravilla.

Otros lugares únicos en Omán

Poco antes de Wadi Shab está Wadi Tani. En temporada seca a penas tiene agua. Se puede recorrer en coche por una carretera asfaltada hasta llegar aun pequeño pueblo.

Wadi Tani
Wadi Tani

En Sink Hole, que aunque no merece la pena es un lugar que hay que conocer, aunque sea de pasada. No tiene nada que ver con un wadi y se puede ver en poco tiempo.

Sink hole
Sink hole

Datos prácticos

Antes de partir a Omán

¿Cómo llegar?

Wadi Bani Khalid

Esta ubicado en el interior, no muy lejos de Wahiba Sands.

Wadi Shab

Esta ubicado junto al mar, en la carretera que va desde Sur a Mascate.

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