Qué lugares visitar del antiguo Berlín de antes de la caída del muro

¿A quien no le apetece una visita por el antiguo Berlín de antes de la caída del muro?. Lugares históricos donde la imaginación se desborda, sucesos y momentos que debes conocer para una visita a Berlín diferente y única

Memorial a los soldados soviéticos
Memorial a los soldados soviéticos
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Poco después de la caída del muro, Berlín se convirtió en la capital de Alemania donde su historia ha pasado por momentos de esplendor, de luz y de destrucción. La batalla de Berlín en 1945 ponía el punto final de la Segunda Guerra Mundial y abría una nueva etapa con el país dividido. Llena de cicatrices pero reinventándose siempre, solo seis ciudades en el mundo tienen el título de Ciudad Creativa por la Unesco. Berlín es una ciudad en constante evolución, una extraña mezcla de lo clásico y lo moderno, pero hoy nos centraremos en el clásico Berlín comunista y de la Guerra Fría.

Qué ver en el Berlín de antes de la caída del muro

Partiendo de Alexanderplatz

Nosotros siempre comenzamos en la gigantesca Alexanderplatz, uno de los lugares más importantes que ver en Berlín y lugar donde se iniciaron las protestas que dieron lugar a la caída del muro de Berlín. En la plaza se sitúa la Torre de la Televisión, uno de los edificios más altos de Europa inaugurada en 1969. Con sus 368m de altura, aunque el mirador panorámico está a 203 metros, recibe más de un millón de visitantes al año, es el más alto edificio europeo accesible al público y una de las principales atracciones turísticas de Berlín. La entrada puede parecer cara pero vale totalmente la pena por las espectaculares vistas de la ciudad además el ascensor te sube en 40 segundos. Incluso podrás disfrutar de una cena de altura, en su restaurante giratorio con decoración sesentera Sphere, tomarte algo en el Bar 203 o el observatorio. Por cierto la Torre de Televisión tiene forma de cohete espacial porque se construyó en la época de la carrera espacial de EEUU-URSS.

Alexanderplatz
Alexanderplatz

A los pies de la torre se halla el Reloj Mundial, en marcha desde 1969, muestra la hora de 148 ciudades y marca los 24 husos horarios. Recordaros que aún funciona con el motor original. También podréis ver la bonita Iglesia Marienkirche construida en 1380, la Fuente de Neptuno, el Ayuntamiento Rojo de Berlín, una enorme construcción renacentista de ladrillo rojo construida entre los años 1861-1869 (de ahí su nombre) y desde 1991 Ayuntamiento de la capital alemana y la fuente de la Amistad de los Pueblos construida en 1969 con el gobierno socialista de la RDA.

La nueva Alexanderplatz

El primer edificio de la nueva Alexanderplatz en la reconstrucción llevada por la RDA fue la llamada Casa del Docente de 1964, un edificio anodino rodeado por un enorme mural de Walter Womacka que muestra idealizadas escenas de la vida cotidiana de la RDA. El friso que mide 7 metros de altura y 124 de largo es uno de los más grandes de Europa y muestra en un estilo que pretende imitar el muralismo mexicano con escenas de la vida del nuevo régimen sobre todo las educativas y formativas.

Alexanderplatz
Alexanderplatz

Locales emblemáticos próximos a Alexanderplatz, son el Cine Internacional, una especie de nave espacial que hoy en día es una de las salas de la Berlinale. Y el Café Moscú, aun ubicado en el lugar original, pero completamente reformado.

Si vas en Navidad la plaza acoge un increíble mercadillo con cientos de casitas de madera que ofrecen comida clásica y mucho glühwein, vino caliente aromatizado con canela, necesario para los menos diez grados de diciembre.

La Avenida Karl Marx

Otro ejemplo de la Berlín comunista o previa a la caída del muro es la cercana avenida Karl Marx, que sorprende por su arquitectura soviética, austera y amplia con 2km de longitud. Como todo lo soviético, no se creó para el tráfico, sino para los desfiles. Pasear por ella equivale a retroceder cuarenta años en el tiempo ya que la mayoría de los edificios construidos durante esos años en la zona este son grandes bloques de viviendas de herencia racionalista de la corriente creada por la Bauhaus. Todo son plattenbauten, edificios prefabricados con paneles de hormigón. Antiguamente llamada Stalinallee (avenida Stalin).

Karl-Marx-Allee
Karl-Marx-Allee

Sobreviven en el tiempo algunos negocios de entonces como la librería Karl Marx o el café Sibylle, llamado así por la publicación femenina Sibylle, la Vogue de la Alemania del este. Turistas y nostálgicos se dan cita en sus mesas para tomar un café. Tiene un pequeño museo que muestra la vida doméstica cotidiana de muchos alemanes antes de la caída del muro. Incluso algunas viejas estanterías de la librería Karl Marx, donde se rodaron algunas escenas de Good Bye, Lenin y que cerró en 2008.

Museo de la Stasi

El Ministerio para la Seguridad del Estado o Stasi  se ubica en su antiguo cuartel general en la Ruschestraße 103. Una auténtica de ciudad de 8 hectáreas. Edificios abandonados contrastan con otros rescatados para ser sede de pequeñas empresas, centros de yoga y locales para artistas.

Te encontrarás gran parte de los despachos y dependencias de los diferentes estamentos de la Stasi, carteles propagandísticos de la RDA, numerosos elementos utilizados en la vigilancia de los ciudadanos, además de material recopilado (incluidos olores corporales), se muestran en un museo que no necesita de imágenes escabrosas ni de artilugios siniestros para resultar inquietante. Como ejemplo contaros que incluso guardaban la ropa de los sospechosos para tener su olor y poder enviar perros en su persecución en caso de fuga.

En la Stasi trabajaban 97.000 personas. Pero contaba, además, con 173.000 confidentes. Se calcula que durante el Tercer Reich, la Gestapo tenía un agente por cada 2.000 ciudadanos; en la Unión Soviética, había un agente de la KGB por cada 5.830 personas. En Alemania del Este, había un agente o un confidente de la Stasi por cada 63 personas.

Carcel de la Stasi y el museo de la RDA

No muy lejos, en el barrio de Hohenschönhausen , se encuentra la antigua cárcel de la Stasi (Genslerstrasse, 66), otra visita interesante, con más celdas de interrogatorios que de detención, y, aunque el paseo en su interior se hace rodeado por grupos de turistas, el relato de los guías, algunos de ellos antiguos prisioneros, resulta sobrecogedor.

Complementario a esta visita, ubicado junto a la Berliner Dom, se encuentra el Museo de la RDA (Karl-Liebknecht-Strasse 1), ubicado ante el río Spree y la isla de los Museos, que da al visitante la ocasión de ver y recrear cómo era la vida cotidiana de los alemanes del Este. Encontraremos uniformes, raciones alimentarias, podremos abrir cajones de mesas multifunción, conducir (virtualmente) un Trabant, reconstrucciones de habitaciones típicas de la Alemania del Este (sentándote cómodamente en un salón con micrófonos ocultos colocados allí por la Stasi), juguetes, ropa, libros, productos delicatessen procedentes de los países de la órbita soviética.

Berliner Dom
Berliner Dom

Teufelsberg y la montaña del diablo

Además de este museo, también te recomendamos visitar el Teufelsberg -Montaña del diablo-: una colina artificial creada a partir de escombros después de la Segunda Guerra Mundial, con el objeto de sepultar antiguas instalaciones nazis. Y no sólo eso, sino que además allí los estadounidenses crearon unas instalaciones para el espionaje de la parte comunista de Berlín. A partir de unos 7€ hay visitas guiadas con las que recorrer el lugar, y asombrarse con su imagen decadente y su impresionante acústica.

Teufelsberg
Teufelsberg

Memorial a los Soldados Soviéticos, en Treptower Park

Durante la Segunda Guerra Mundial, 80.000 soldados rusos perdieron la vida luchando para hacerse con el control Berlín. Este impresionante y sobrecogedor monumento no solo les rinde homenaje, sino que sirve como cementerio para 5.000 de los caídos en la última batalla de la SGM. Terminado en 1949 por las fuerzas de ocupación soviéticas era conocido entre las berlinesas como la «tumba del violador desconocido». El espacio se divide en las tumbas de los 4.800 soldados caídos en batalla enterrados bajo las secciones de la superficie de césped; otros 200 soldados están enterrados bajo la colina sobre la que se encuentra el mausoleo. Ocho sarcófagos situados a lado y lado de las secciones de césped rectangulares simbolizan las 15 repúblicas de la antigua Unión Soviética. Los relieves de mármol representan las escenas de la “Gran Guerra Patriótica” contra la Alemania nacionalsocialista.

Memorial a los soldados soviéticos
Memorial a los soldados soviéticos

Después de observarlo, te recomendamos que te des una vuelta por el parque, a lo largo del río Spree y que te pares a tomar un café o una cerveza en uno de los cafés de los barcos amarrados alrededor de la Insel der Jugend.

El Muro de Berlín o Berlin Mauer

Lo que todo el mundo recuerda es la caída del muro, un Muro conocido como el Muro de la Vergüenza (Schandmauer). No olvidemos que Berlín era una ciudad «isla» cuatripartita, cada uno con su propio sector. Berlín rememora a las víctimas de la separación con una gran cicatriz que recorre todo Berlín. Hay una milla histórica del Muro de Berlín que actualmente cuenta con 32 placas informativas a lo largo del camino del Muro dentro de la ciudad. Puedes recorrer el sistema de indicadores de caminos turísticos azules de la ciudad o el sistema de información y orientación formado por doce estelas que informan sobre los puntos clave de la historia del Muro dentro de la ciudad.

Muro de Berlín - East Side Gallery
Muro de Berlín – East Side Gallery

Memorial del Muro de Berlín

También podemos ver la Plaza 9 de Noviembre de 1989, un área con una exposición al aire libre en el antiguo paso fronterizo de la RDA en la Bornholmer Strasse. En el Memorial del Muro de Berlín (Bernauer Strasse, 111) se conserva un tramo de esta construcción y puede apreciarse la seguridad infranqueable ya que en muchos sectores era una doble pared, con zona de seguridad en medio (la llamada ‘franja de la muerte’), torres de vigilancia, potentes focos y una guardia fronteriza con orden de disparar a los fugitivos. Medía 155 kilómetros: 43 dividiendo la ciudad y 112 entre Berlín Oeste y el resto de la RDA.

Ver free tour de la Guerra Fría

Junto al memorial de la Bernauer Strasse se halla la capilla evangélica de la Reconciliación que, de martes a viernes a las doce en punto, se recuerda a una de las víctimas, con nombre y apellido, de aquella barrera fortificada de hormigón. Entre 1961 y 1989, al menos 138 personas murieron entre Berlín Este y Berlín Oeste, la mayoría por disparos.

East Side Gallery

Uno de los lugares más visitados de la capital por los amantes del turismo histórico del siglo XX es la East Side Gallery (Mühlenstrasse, en el barrio de Friedrichshain), una galería de arte al aire libre con obras pintadas sobre un tramo de 1.316 metros del Muro. Varios artistas de todo el mundo lo crearon entre febrero y septiembre de 1990, es decir, meses después de la caída del Muro, y las consecuencias de hallarse a la intemperie obligaron a una rehabilitación de los coloridos y dispares murales en 2009. Las más famosas son las del beso de Brezhnev y Honecker, o la del Trabant, el coche comunista más popular.

Muro de Berlín - East Side Gallery
Muro de Berlín – East Side Gallery

Las estaciones fantasma

Dos líneas de la U-Bahn, la U8 y la U6 fueron cerradas con la construcción del Muro, al igual que una línea del S-Bahn. Estas líneas atravesaban Berlín oriental en su recorrido. La excepción fue Friedrichstrasse, que se convirtió en la única estación  en la que era posible apearse de los trenes que cruzaban el Berlín dividido, un puesto fronterizo muy vigilado en el que se aprovechaba para ofrecer artículos de consumo y algunos de lujo de la RDA a los ciudadanos del sector occidental, y que no ha logrado el protagonismo del hoy tan turístico Check Point Charlie. La estación Nordbahnhoff acoge una exposición sobre estas estaciones fantasma, con estremecedoras fotografías.

Friedrichstrasse
Friedrichstrasse

Museo de la Topografía del terror

Un nuevo museo gratuito, donde explica la historia de la segunda guerra mundial desde la perspectiva del terror y sufrimiento de una guerra y una ciudad como Berlin. También, además de la exposición fotográfica del interior, hay otro tramo del muro de Berlín con parte de la historia de la S.S, ya que estaba aquí su antiguo cuartel antes de que lo destruyeran.

Museo de la Topografía del terror
Museo de la Topografía del terror

La Puerta de Branderburgo

La Puerta de Brandenburgo, al igual que toda la ciudad, fue reconstruida tras la II Guerra Mundial debido a que sufrió considerables daños. Justo a su lado, en el suelo, podréis observar unos adoquines que representa el recorrido del muro que separaba las dos Alemania, en cuyo lado soviético quedo este monumento.

Puerta de Brandeburgo
Puerta de Brandeburgo

Postdamer Platz, una moderna plaza reconstruida que quedo arrasada en la II Guerra Mundial y que fue partida en dos por el Muro de Berlín.

Checkpoint Charlie

Puedes llegar por la calle Zimmerstrasse al Checkpoint Charlie, antiguo paso fronterizo entre las dos Alemanias en el que muchos alemanes murieron en el intento por cruzarlo. En este lugar se encuentran una colección de fotografías y textos de la época donde se muestra el aspecto que tuvo el paso fronterizo y que no os podéis perder en vuestra visita a Berlín.

Checkpoint Charlie
Checkpoint Charlie

Hay varias exposiciones como la exposición al aire libre Checkpoint Gallery, así como la presentación temporal “BlackBox Kalter Krieg” (BlackBox Guerra Fría) como avance informativo del proyecto “Centro de la Guerra Fría – Exposición en el Checkpoint Charlie”.

Mural en edificio Ministerio Aire Reich

En el exterior del edificio Detlev Rohwedder (en la esquina con Leipzigerstrasse) es posible apreciar el gran mural realizado en porcelana de Meissen por el artista Max Lingner. Titulado Construyendo la República , reúne elementos iconográficos típicos del arte comunista de propaganda: obreros y campesinos sonrientes y felices yendo a trabajar, con niños cantando y bailando por las calles.

Max Lingner Mural, Detlev-Rohwedder-Haus
Max Lingner Mural, Detlev-Rohwedder-Haus

Ruta de Lenin

En pleno boulevard consumista de Friedrichain, Frankfurter Allee 102, asoma Lenin la cabeza en una placa conmemorativa en lo que fuera el local Spitzig. En ese edificio, esquina con la Kronprinzenstrasse, asistió en agosto de 1895 a una asamblea de trabajadores junto al socialdemócrata alemán Arthur Stadthagen en calidad de cofundador de la Unión para la Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera de San Petersburgo.

Ese verano de 1895, pasó gran parte del tiempo estudiando en la Gran Sala de Lectura de la antigua Biblioteca Real, donde realizó una sinopsis de las obras de Marx y Engels. La leyenda urbana decía que poseía un amarillento carnet de con el número 11 y una dirección de alojamiento: Flensburger Straße 12. Lo que sí podemos ver e incluso tocar es la vidriera conmemorativa que la RDA encargó en 1968 a Frank Glaser y que sigue en pie en la biblioteca de la Facultad de Derecho.

En el barrio de Kreuzberg, en la calle Köpenich número 14, sede de la empresa de mudanzas Zapf, alberga una estatua de bronce de tres metros de altura de Lenin. Otra leyenda cuenta que la estatua fue la garantía de un préstamo impagado a un empresario que quiso deshacerse de ella, por incómoda, y la vendió a buen precio a Klaus Zapf, hombre de izquierdas y dispuesto a quedársela.

Símbolos del antiguo Berlín

Ampelmann (Ampelmännchen), uno de los iconos supervivientes

En todos los semáforos de la ciudad verás el Ampelmann , el hombrecito con sombrero que se pone rojo o verde para los peatones. Diseñado en 1961 por el psicólogo germanooriental Karl Peglau tras un repunte de los accidentes de tráfico, quizás sea la única marca de la RDA que ha logrado una segunda vida tras la reunificación, sobrevive en los semáforos de Berlín , y es un pingüe negocio en tiendas físicas y de internet.

Ampelmännchen
Ampelmännchen

También se ha labrado un hueco en la memoria agridulce de la Ostalgie, el Trabant (apodado Trabi) como icónico coche de la Alemania comunista, al que se dedican clubs y encuentros de entusiastas.

Trabant, el auto del pueblo comunista

Uno de los símbolos antes de la caída del muro eran los coches Trabant, que comenzaron a fabricarse en 1957 en Sajonia, en la entonces República Democrática alemana (RDA) hasta 1991. En esas tres décadas se fabricaron más de tres millones de vehículos.

Mientras en 1981 Mercedes-Benz ya presentaba airbags para el conductor en el Clase S, a un Trabant se lo sometió a un crash test poco después de la caída del muro y terminó totalmente desfigurado. Necesitaba 42 metros para frenar de 80 km/h a 0 km/h.

Tour de Trabant en Berlin
Tour de Trabant en Berlin

Los alemanes orientales contaban a modo de chiste que tenían el auto más largo del mundo: los tres metros y medio de longitud del Trabant y otros diez metros de la estela de humo que lo seguía al no tener sistema de lubricación, ya que el aceite iba en el mismo compartimiento que la nafta. Su vida útil llegaba a un máximo de 80 mil kilómetros. En la actualidad quedan alrededor de 30.000 modelos de Trabi circulando en las carreteras alemanas.

La caída del muro de Berlín y el lado comunista de la RDA

Un poco de historia

En la Conferencia de Yalta de 1945 se decidió que Alemania y Berlín serían repartidos entre los vencedores de la guerra. En la Conferencia de Potsdam de 1945, se aprobó finalmente que Alemania fuera dividida entre las potencias vencedoras de la guerra. Berlín había sido dividida en cuatro zonas y se encontraba en el centro de la ocupación soviética. Pasados los primeros años tras la guerra, la Guerra Fría iba tomando forma, y supuso, no sólo la separación de una nación en dos, sino la confrontación de dos ideologías y ejes económico-culturales. En 1952 Moscú decidió cerrar la frontera entre el capitalismo y el comunismo con el famoso telón de acero. A lo largo de 1500 km de longitud entre el mar Báltico y el Adriático, una frontera de campos minados, alambradas electrificadas, soldados y torres de vigilancia no permitía el cruce de la RDA a la RFA, ni tampoco de Hungría a Austria. Berlín se convirtió en la vía de escape de casi tres millones de alemanes orientales en nueve años.

Hans Conrad Scgumann
Hans Conrad Scgumann

Hoy en día funciona muy bien como reclamo turístico, la Ostalgie (nostalgia del Este; Ost en alemán significa este) y que verás que está en auge en el que fue el sector oriental de la ciudad. La página web Ost-Berlin.de ofrece una recopilación de fotografías de ayer y hoy de la zona este de la ciudad. Hay muchas cosas qué ver en Berlín, una ciudad que no te defraudará.

Ver excursión de la Guerra Fría

Datos prácticos

Antes de partir

¿Cómo llegar a Berlín?

A Berlin se puede llegar con muchas compañías low cost. Es mejor buscar por un comparador, ya que dependiendo de las fechas es posible encontrar chollos en aerolíneas como Vueling, Easyjet o las low cost alemanas, por lo os recomendamos buscar a través del siguiente enlace.

Buscar vuelos a Berlin

Traslados desde el aeropuerto

Si no buscas regatear y quieres ir cómodo y seguro desde el aeropuerto hasta Berlín te recomendamos que contrates un traslado desde el aeropuerto. No es caro y merece la pena.

¿Dónde comer?

A orillas del Spree encontraremos locales muy pintorescos como el “Yaam” (Young and African Arts Market), algo así como una playa con ambiente “afro”. Para entrar en la Yaam tendrás que pagar una entrada de un euro y te sellarán la mano, tal cual una discoteca. Comida a buen precio y la bebida aparte.

  • Burguermeister, tiene varias hamburgueserías repartidas en todo Berlín, pero la original se encuentra bajo las vías del metro de Schlesisches tor. La Meisterburger, la reina del establecimiento. Se trata de una pieza de carne de 180g  aderezada con cebolla caramelizada, bacon, salsa barbacoa y mostaza
  • Mustafa’s Gemüse Kebab, se encuentra en la Mehringdamm 32 (Kreuzberg) muy cerca del Curry 36, tiene todas las variedades de kebabs de primera clase
  • Curry 36, ubicado en la Mehringdamm 36. Curry 36 es el legendario restaurante de comida rápida donde los taxistas comen durante la pausa o va la gente joven
  • Sheers Schnitzel, en Warschauer Platz 18. Es un local pequeñito, tranquilo y ameno pero prepara ricas shnitzel (chuletas rebozadas) muy cercano a la East Side Gallery.
  • Alt-Berliner Wirtshaus, Wilhelmstrasse, 77. Si quieres degustar productos típicos del país en un sitio acogedor, este es tu restaurante
  • Prater (Kastanienallee 7 – 9 ) es el Biergarten más antiguo de la ciudad
  • Boulevard Friedrichstrasse (Friedrichstrasse 106c). Si te va el codillo alemán (Eisbein), este es tu lugar
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