Río Avon en Bath

Qué ver en Bath en un día: ruta a pie por sus lugares imprescindibles

Descubrir qué ver en Bath en un día es adentrarse en una de las ciudades más elegantes, masificadas y sorprendentes de Inglaterra y de Europa. Su legado romano, las fachadas georgianas de piedra color miel, las plazas monumentales y el río Avon crean un conjunto perfecto para recorrer caminando. En esta ruta visitaremos las Termas Romanas, la Abadía de Bath, el puente Pulteney, The Circus, Royal Crescent y otros rincones imprescindibles, además de disfrutar de un tranquilo paseo junto al río entre reflejos y cisnes. Conviene llegar muy pronto, ya que es una ciudad muy pequeña y que se llena muy rápidamente de turistas.

Bath es una ciudad compacta, agradable y bastante sencilla de recorrer, por lo que resulta ideal para hacer una excursión desde Bristol o Londres. Nuestra propuesta comienza en Bath Spa Railway Station, atraviesa el casco histórico y termina junto al río Avon en un precioso paseo lejos del bullicio de las tiendas del centro, combinando monumentos, parques, mercados y algunos de los paisajes urbanos más bonitos del Reino Unido.

Qué ver en Bath en un día: nuestra ruta a pie

La mejor manera de conocer Bath es caminando. Los principales lugares turísticos se encuentran relativamente cerca unos de otros y una ruta completa por el centro ronda los 5km, sin contar las visitas interiores.

Conviene llegar antes de las 9:00 para aprovechar la jornada y reservar con antelación la entrada a las Termas Romanas. Bath recibe muchos visitantes, especialmente durante los fines de semana y los meses de verano.

Bath Spa Railway Station, el comienzo de la ruta

Comenzamos el día en Bath Spa Railway Station, la principal estación ferroviaria de la ciudad, ya que tomamos el primer tren desde Bristol a Bath, y en apenas 15 min llegamos a nuestro destino. Hay muchos trenes, y es una muy buena opción desde Bristol.

El trayecto entre ambas ciudades es corto y permite llegar directamente al centro sin preocuparse por el aparcamiento. También existen conexiones frecuentes con Londres y otras ciudades británicas.

Al salir de la estación, avanzamos por Manvers Street y después por Southgate Street hasta alcanzar Stall Street, una de las calles comerciales más transitadas de Bath, y llena de las clásicas tiendas que puedes ver en cualquier centro comercial de España. La globalización es lo que tiene…

Stall Street y el número 34-36

Durante el paseo atravesaremos Stall Street, una vía peatonal situada en pleno corazón comercial de la ciudad. El número 34-36 de Stall Street sirve como referencia dentro del itinerario y se encuentra muy cerca de las Termas Romanas y de Abbey Churchyard. Todo, repito, esta muy, muy cerca.

Desde este punto solo tenemos que continuar unos metros para llegar al conjunto monumental más importante de Bath.

Lugares imprescindibles que ver en Bath en un día

Termas Romanas de Bath

Las Termas Romanas de Bath son la visita imprescindible de la ciudad. Este extraordinario complejo conserva uno de los mejores ejemplos de balneario romano del mundo antiguo y permite conocer cómo se aprovechaban las aguas termales naturales hace casi dos mil años.

La visita recorre pasarelas situadas sobre los restos arqueológicos, salas dedicadas al templo de Sulis Minerva y distintos espacios vinculados al baño y a la vida cotidiana romana. El punto más fotografiado es el Gran Baño, rodeado de columnas y estatuas, con la Abadía de Bath elevándose al fondo.

Qué ver en Bath en un día
Qué ver en Bath en un día

Recomendamos dedicar entre una hora y media y dos horas a la visita. Las familias pueden recorrer el recinto con calma y aprovechar los contenidos audiovisuales para que los niños comprendan mejor cómo funcionaban los baños romanos.

Aunque el agua pueda parecer tentadora, no está permitido bañarse en las Termas Romanas. Para disfrutar de las aguas termales hay que acudir al moderno Thermae Bath Spa.

El precio de la entrada es casi prohibitivo, entre las 29£ y 33£ según el día de la semana y la temporada.

Abadía de Bath

Justo al lado de las termas se levanta la imponente Abadía de Bath, uno de los grandes símbolos de la ciudad. Su fachada, sus enormes ventanales y la espectacular bóveda de abanico del interior justifican detenerse tanto fuera como dentro.

Merece la pena rodear el edificio y observar las esculturas de ángeles que ascienden por las escaleras de piedra de la fachada occidental. Abbey Churchyard, la plaza situada frente a la abadía, suele tener mucho ambiente, con músicos callejeros, terrazas y viajeros descansando después de visitar las termas.

Abadía de Bath
Abadía de Bath

Quienes dispongan de tiempo pueden consultar la posibilidad de subir a la torre. Desde la parte superior se obtiene una magnífica panorámica del centro de Bath y de las colinas que rodean la ciudad.

Bath Guildhall Market

A pocos pasos de la abadía encontramos Bath Guildhall Market, uno de los mercados cubiertos más tradicionales de la ciudad. Su interior conserva puestos independientes de alimentación, dulces, productos artesanales, libros, artículos para el hogar y pequeños recuerdos.

Es un lugar agradable para detenerse a media mañana y conocer una cara más cotidiana de Bath, alejada de las grandes cadenas comerciales. También puede ser una opción práctica para comprar algo rápido antes de continuar la ruta.

Puente Pulteney

Desde el mercado caminamos hacia el río hasta alcanzar el puente Pulteney, uno de los rincones más fotogénicos de Bath. Fue diseñado por Robert Adam y construido durante el siglo XVIII. Tiene la característica de poseer comercios a ambos lados de la calzada, por lo que al atravesarlo puede parecer una calle más del centro.

Río Avon en Bath
Río Avon en Bath

Para contemplarlo correctamente hay que bajar hacia Grand Parade o seguir alguno de los accesos al paseo fluvial. Desde esta zona se observan sus tres arcos, las fachadas de piedra y la presa curva del río Avon. También desde allí, hay un precioso paseo junto al río.

Paseo por el río Avon entre reflejos y cisnes

Uno de nuestros momentos favoritos de esta ruta es el paseo junto al río Avon. Cuando el agua está tranquila, las fachadas, los arcos del puente Pulteney y los edificios históricos se reflejan sobre su superficie. Es habitual encontrar cisnes, patos y otras aves acuáticas moviéndose junto a la orilla.

Las primeras horas de la mañana suelen ofrecer una luz más limpia y menos visitantes, mientras que al final de la tarde la piedra adquiere tonos dorados. Desde Pulteney Bridge podemos seguir durante unos minutos la ribera antes de regresar hacia el centro.

Bath
Bath

Queen Square

Abandonamos el río y nos dirigimos hacia Queen Square, una elegante plaza georgiana proyectada por John Wood el Viejo. Su jardín central, rodeado de edificios simétricos, ofrece un pequeño descanso antes de afrontar la parte monumental del itinerario.

Aunque suele pasar más desapercibida que The Circus o Royal Crescent, Queen Square permite comprender la evolución del urbanismo georgiano de Bath. Desde ella parte Gay Street, que asciende hacia algunos de los rincones más conocidos de la ciudad.

The Circus de Bath

Al final de Gay Street aparece The Circus, una espectacular plaza circular formada por tres grandes bloques curvos. Es uno de los mejores ejemplos de arquitectura georgiana de Bath y uno de esos lugares cuya forma solo se comprende realmente al recorrerlo a pie.

Nuestra recomendación es entrar por Gay Street, caminar alrededor de la plaza y fijarse en la decoración de las fachadas. Columnas, frisos, símbolos y detalles tallados convierten el conjunto en mucho más que una simple rotonda residencial.

En el centro crecen varios árboles de gran tamaño que aportan sombra y crean una imagen muy diferente a la que tuvo originalmente la plaza.

Royal Crescent

Desde The Circus continuamos por Brock Street hasta el Royal Crescent, probablemente la imagen más famosa de Bath. Esta gran media luna está formada por una hilera monumental de viviendas georgianas proyectada por John Wood el Joven y construida entre 1767 y 1775.

La mejor perspectiva se obtiene desde el césped situado frente a las fachadas. Conviene alejarse unos metros para apreciar la curvatura completa del conjunto y la uniformidad de sus columnas.

Detrás de la gran fachada se esconden viviendas de distribución y aspecto diferentes, ya que cada propietario pudo organizar el interior con cierta libertad. Esa mezcla entre fachada uniforme y casas independientes es una de las curiosidades arquitectónicas del lugar.

No. 1 Royal Crescent y Los Bridgerton

En uno de los extremos se encuentra No. 1 Royal Crescent, una vivienda histórica restaurada y convertida en museo. Sus habitaciones recrean la vida de una familia acomodada de finales del siglo XVIII, pero también muestran los espacios de trabajo y servicio de la casa.

Es una visita muy recomendable para comprender cómo era la vida cotidiana durante el periodo georgiano. En su interior encontraremos salones decorados, dormitorios, cocina, dependencias del servicio y numerosos objetos domésticos.

No. 1 Royal Crescent
No. 1 Royal Crescent

Para una ruta de un solo día hay que elegir bien las visitas interiores. Nosotros entraríamos tanto en las Termas Romanas como en No. 1 Royal Crescent cuando el interés principal sea la historia. Con niños pequeños o con un horario ajustado, puede bastar con contemplar Royal Crescent desde el exterior.

Los seguidores de Los Bridgerton, la popular serie de Netflix, reconocerán este rincón de Bath. La fachada de No. 1 Royal Crescent fue utilizada como exterior de la residencia de la familia Featherington durante las tres primeras temporadas. En la pantalla, los efectos digitales transforman el entorno para hacerlo pasar por una elegante plaza del Londres georgiano, aunque las escenas fueron rodadas realmente en Bath. Es, por tanto, una parada imprescindible para los fans de la serie.

Royal Victoria Park

Frente a Royal Crescent se extiende Royal Victoria Park, un enorme espacio verde ideal para descansar. El parque cuenta con amplias praderas, zonas arboladas y diferentes espacios de recreo. Es una parada especialmente recomendable cuando viajamos a Bath en familia.

Podemos hacer un pequeño pícnic, dejar que los niños corran o simplemente sentarnos a contemplar la fachada de Royal Crescent. Después regresaremos hacia el centro por Marlborough Buildings, Queen Square y las calles comerciales.

Consejos para visitar Bath en un día

Para aprovechar bien la jornada de cara a qué ver en Bath en un día, reservaríamos la primera franja de la mañana para las Termas Romanas. Después, la Abadía de Bath y Pulteney Bridge antes de caminar hacia Queen Square, The Circus y Royal Crescent.

La ciudad tiene algunas pendientes, especialmente en dirección a The Circus El pavimento puede estar resbaladizo cuando llueve, por lo que resulta aconsejable llevar calzado cómodo con buena suela.

Bath es una ciudad adecuada para viajar con niños, aunque las calles empedradas y determinadas aceras pueden resultar menos cómodas con un carrito. También conviene llevar un chubasquero ligero, ya que el tiempo británico puede cambiar con rapidez incluso durante los meses de verano.

Datos prácticos

Cómo llegar a Bath desde Madrid

La opción más cómoda para llegar desde Madrid es volar al aeropuerto de Bristol, el aeropuerto importante más próximo a Bath. Desde la terminal se puede continuar en autobús directo hacia la ciudad o desplazarse hasta Bristol y tomar un tren.

Otra posibilidad es volar a Londres. Desde la estación de London Paddington salen trenes hacia Bath Spa, aunque hay que añadir el traslado desde el aeropuerto hasta el centro de Londres.

Para visitar Bath desde Bristol, el tren es generalmente la opción más práctica. La estación Bath Spa Railway Station se encuentra a pocos minutos andando de las Termas Romanas, la abadía y el resto del casco histórico.

Excursiones por Bath

  • Visita guiada por Bath. Recorrido con guía en español por la zona romana y georgiana, pasando por la abadía, Queen Square, The Circus, Royal Crescent y el puente Pulteney.
  • Tour privado por Bath. Una alternativa interesante para familias o grupos pequeños que prefieran conocer los principales monumentos con un guía exclusivo en español.
  • Excursiones y actividades en Bath. Página con las visitas, tours, traslados y actividades disponibles en la ciudad según las fechas del viaje.

Dónde comer en Bath

Sotto Sotto es uno de los restaurantes más conocidos de Bath. Se encuentra muy cerca de las Termas Romanas, en un sótano histórico de piedra con techos abovedados y un ambiente íntimo. Su especialidad es la cocina italiana y mediterránea.

The Scallop Shell es una buena elección para probar pescado, marisco y el clásico fish and chips británico. Tiene un ambiente informal y una carta centrada en producto fresco.

The Olive Tree es la propuesta más especial para una comida o cena gastronómica. Se encuentra dentro de The Queensberry Hotel y ofrece cocina británica contemporánea en un entorno elegante.

Como alternativa informal, Bath Guildhall Market y las calles cercanas a Kingsmead Square cuentan con cafeterías, panaderías y pequeños locales adecuados para comer algo rápido durante la ruta.

Dónde dormir en Bath

  • Abbey Hotel Bath, a Tribute Portfolio Hotel. Hotel céntrico situado a poca distancia de la Abadía de Bath, las Termas Romanas y la estación. Es una elección muy práctica para una primera visita y para quienes llegan en tren.
  • The Queensberry Hotel. Hotel boutique instalado en varias casas georgianas, cerca de The Circus y Royal Crescent. Destaca por su ambiente tranquilo, sus habitaciones con personalidad y su restaurante gastronómico.
  • The Royal Crescent Hotel & Spa. Alojamiento de cinco estrellas integrado en el propio Royal Crescent. Cuenta con jardines, spa y restaurante, y es una de las opciones más exclusivas para dormir en Bath.

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